: Harris describe cómo nuestra cultura nos enseña que debemos ser felices todo el tiempo, y que cualquier experiencia negativa es un indicio de que algo está mal con nosotros. Esto nos lleva a evitar el dolor a toda costa, en lugar de aprender a vivir con él de manera saludable.
: Reconocer que nuestros pensamientos no son hechos, sino interpretaciones. Aceptar que el dolor y la incomodidad son parte inevitable de la vida.
Harris explica que la sociedad nos vende mitos peligrosos, como la idea de que la felicidad es el estado natural del ser humano o que debemos controlar nuestros pensamientos negativos para estar bien. El libro detalla cómo: