El estilo de escritura de Murakami es único y fascinante. Su prosa es simple y directa, pero a la vez, está llena de matices y sugerencias. Crea un ambiente onírico y surrealista, donde la lógica y la razón no siempre se aplican.
Aquí, el autor de Tokio Blues (Norwegian Wood) y Kafka en la orilla despliega su maestría en la construcción de la melancolía. El lenguaje es hipnótico, repetitivo en los detalles (las comidas, las rutinas, la ropa), creando una sensación de disociación. Leemos sobre el protagonista cociendo espaguetis en la ciudad real mientras, en la ciudad de los muros, su sombra agoniza. La pregunta ética flota: ¿Estamos matando nuestras sombras para sobrevivir en el mundo? La ciudad y sus muros inciertos - Haruki Muraka...