No basta con un fondo neutro. puede ocurrir en una montaña rusa, dentro de un refrigerador gigante o mientras el entrevistador hace malabares con motosierras. El entorno compite por ser el protagonista.

Para que un encuentro merezca esta etiqueta, debe cumplir con ciertos criterios de locura colectiva:

Psicólogos del entretenimiento señalan tres razones: