A simple vista, parece un juego sencillo: ocho personajes, varios circuitos y una vista cenital isométrica. Pero la magia reside en los detalles. Fue el primer juego de carreras que implementó el "karting" con manejo de derrape (drift). Aprender a dominar el botón de derrape para conseguir un "Mini-Turbo" (chispas que salen de las ruedas) era la diferencia entre ganar o quedar último.