¿Alguna vez has pedido perdón de forma sincera y, aun así, la otra persona parece seguir dolida? O al revés: ¿Alguien se ha disculpado contigo, pero sentiste que sus palabras fueron vacías? El problema no suele ser la falta de sinceridad, sino una "barrera lingüística" emocional.

Para personas lógicas, justas o que tienen un fuerte sentido del deber. Valoran la honestidad brutal sobre el consuelo emocional.